Considerada una de las disciplinas más antiguas del planeta, la arquitectura ha sido el estandarte de las civilizaciones que han habitado a lo largo de la historia. Desde la aparición del ser humano hasta hoy en día sus efectos en nuestro entorno y en nuestra vida diaria son enormes y nos dictan la forma de cómo cada sociedad se desarrolla de acuerdo a su época.

De diferentes estilos, materiales y técnicas están edificados las grandes obras arquitectónicas del mundo y han servido para exaltar en algunos casos la prosperidad de las civilizaciones que las construyeron, ya sean pirámides, coliseos, castillos, catedrales, edificios o rascacielos, todos absolutamente todos impactan por su grado de complejidad y técnica aplicada.

Pero ¿Puede una obra arquitectónica cambiar el entorno de una sociedad? ¿Qué tanto influye de manera directa en la vida de las personas?

Muchos son los ejemplos de cómo las antiguas construcciones se han convertido en detonantes importantes en las sociedades actuales y en los entornos que las rodean, no solo económicos, hablamos de aspectos culturales y artísticos, de idiosincrasia e identidad, de diversificación o urbanismo.  Hablemos de la gran ciudad de Roma, con sus increíbles construcciones testigos de la historia del Imperio Romano, uno de los más poderosos que han existido o de sus capillas e iglesias, obras de artes vivas que han sobrevivido y que aún hoy en día representan un símbolo de identidad en todo el mundo. En Perú se encuentra Machu Pichuu, la antigua ciudad sagrada del Imperio Inca,  cada día estos vestigios de lo que fue una gran ciudad atraen una cantidad increíble de turistas provenientes de todo el mundo, haciendo que esta zona sea una de las más importantes de aquel país. Como estos ejemplo podríamos mencionar muchísimos al rededor del mundo como la Gran Muralla China, el Taj Mahal en India, la Sagrada Familia en Barcelona, las pirámides de Egipto o Partenón en Atenas.

Sin embargo en una época más reciente existen construcciones que han cambiado por completo lo ya establecido y modificado el entorno económico, cultural y urbanístico de las sociedades, tal es el caso del museo Guggenheim en Bilbao. Considerado por muchos como un paradigma en la arquitectura, este museo fue diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry en base a una estrategia para reactivar económicamente esa zona de España, buscando como premisa convertirse en un motor de desarrollo local.

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En un principio el proyecto del  museo fue rechazado por varios sectores de la sociedad, pues consideraban que aquel diseño no encajaba con la estética o estilo de la ciudad, además de que no sabían a ciencia cierta el efecto que conllevaría una edificación de esta magnitud. La atención mediática y controversia aunado al debate político que atrajo el proyecto lo dieron a conocer en todo el mundo y después de varias negociaciones del séquito vizcaíno con la fundación del Guggenheim en Nueva York y de varios estudios geográficos y de entorno se acordó que la sede del prestigioso museo en Europa seria en la ciudad de Bilbao.

Hoy en día y después de 18 años de su apertura podemos considerar al Guggenheim de Bilbao como un hito de la historia arquitectónica, de cómo una construcción cambio un entorno completo, un elemento que revitalizo la economía y el aspecto urbano de un región,  construcción que se adaptó y después convirtió todo a su alrededor.

Por: Diana Estrada