Cuando hablamos de ciudad, en lo primero que se piensa es en construcciones de todo tipo llenando espacios “vacíos” de algún lugar, casas, departamentos, oficinas, centros comerciales, escuelas… Sin embargo, uno de los elementos más importantes al hablar de ciudad son los espacios públicos, lugares que la ciudadanía necesita para interactuar, convivir, estar, lugares que pocos arquitectos o diseñadores del espacio consideran al momento de construir o diseñar.

Como bien lo dice su nombre, el espacio público es un sitio abierto a cualquier persona, es de uso común, susceptible a la interacción y recreación de la ciudadanía en donde se establece una libertad de desplazamiento y ocupación en el espacio, y en donde nos topamos con las llamadas instalaciones urbanas.

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Remodelación de un espacio público, llamado “The Forest”. 

Éstas se encuentran en todas las ciudades del mundo representadas de diversas formas como pinturas, esculturas, mobiliario urbano o hasta en el diseño de paisaje, pero en esta ocasión hablaremos de instalaciones que por sí mismas provocan una necesidad de la persona por interactuar con la instalación generando un vínculo con el espacio público, de alguna manera se origina una experiencia urbana al transformar el paisaje.

En Canadá, específicamente en la ciudad de Montreal, nos encontramos con una instalación llamada “21 columpios”, diseñada por el profesor de la Faculdade Université du Québec à Montréal Sciencée, Luc-Alain Giradeau en conjunto con el colectivo Daily Tous Les Jours.

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21 columpios: una experiencia a través de la música. 

21 columpios, es un proyecto el cual consiste en re-diseñar las paradas de autobús haciéndolas interactivas al convertirlas en columpios iluminados que al momento en que el usuario comienza a columpiarse genera un sonido específico, sin embargo, lo más interesante de este proyecto es que si las personas cooperan entre sí y mecen todos los columpios al mismo tiempo, se crea una melodía provocada por el conjunto de sonidos. Este es un claro ejemplo de cómo una instalación urbana contribuye a la construcción social, genera una interacción entre desconocidos y hace que la espera del autobús sea una experiencia diferente y divertida.

Entendemos que uno de los objetivos de las instalaciones urbanas es mejorar el espacio, tal como lo encontramos en la plaza Vallero, en el  centro de Jerusalén, en donde el estudio Israelí HQ Architects diseñó una instalación que consiste en 4 flores de 9 metros de alto y 9 metros de ancho que se inflan y desinflan cuando una persona pasa por ahí o cuando el tranvía se acerca, avisando a los usuarios de su llegada.

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Proyecto en Jerusalén. 

Pero estas 4 flores no solamente sirven para embellecer el espacio, ya que cuando una persona se para debajo de ella la flor se abre proporcionando sombra e iluminación, desinflándose cuando el usuario se va. Esta instalación es una prueba más de cómo un solo elemento puede cambiar la percepción de todo un entorno.

Como arquitectos es importante recordar que las ciudades son escenarios que se deben diseñar considerando el vínculo que se genera entre el espacio y el usuario, pues al final del día los ciudadanos serán los que interactúen con los espacios, sobretodo en los espacios urbanos.

Por Diana Estrada.

Fuentes:

http://www.archdaily.mx/

http://www.hqa.co.il/

http://www.dailytouslesjours.com/