En los últimos días hemos vivido una temporada de calor como ninguna otra en años anteriores. Y es que durante el mes de abril, en la mayor parte de México se sintió la fuerza de las altas temperaturas llegando a sobrepasar los 40ºC en estados como Michoacán, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco. En otros 14 estados la temperatura se mantuvo entre los 35º y 40º Celsius. Según un informe de la NASA, en el año 2015 la Tierra alcanzó la temperatura más alta desde que se tiene registro, y para este año se pronostica que ese record se rompa convirtiendo al 2016 en el año más caliente desde 1880 (año en que se comenzó a medir la temperatura).

Sin duda alguna la “emergencia climática” ya está tocando las alarmas de diferentes gobiernos, quienes en un esfuerzo para contener los efectos del cambio climático, han implementado diferentes acciones que van desde legislar leyes para prohibir la tala inmoderada, la contaminación y el uso de nuevas tecnologías hasta incentivos fiscales por contar con áreas verdes en empresas y domicilios. Francia es uno de los primeros países en comenzar a experimentar con su legislación en el tema ambiental y en marzo del 2015 se aprobó una ley que obliga a que los techos de los edificios o estructuras en su totalidad sean verdes o en su defecto a tener paneles solares. En la CDMX el gobierno otorga descuentos en los pagos de predial a aquellas personas que cuenten con al menos una tercera parte de áreas verdes del total de la superficie. Aunque existan legislaciones que obliguen a la implementación de áreas verdes o en algunos otros casos las incentivan, la verdad es que deberíamos hacerlo solamente por los grandes beneficios que esto nos trae:

  1. La implementación de un techo verde puede ser de gran utilidad en el ahorro de energía de un edificio o casa, ya que funciona como un aislante natural disminuyendo las temperaturas más altas en el verano y aumentando las más frías en el invierno. Por consiguiente, la disminución del uso de energía en aire acondicionado o calefacción es considerable, además del beneficio directo a la estructura el techo verde ayuda a refrescar la ciudad, a disminuir el smog, el efecto invernadero y purificar el aire.
  1. Otro de los grandes beneficios es la captación de las aguas pluviales la cual puede ser utilizada por las plantas. Una azotea verde puede captar, dependiendo de sus características, hasta un 90% del agua que le cae reduciendo el costo por impermeabilización y disminuyendo considerablemente la cantidad de agua que se desecha por el drenaje evitando grandes inundaciones.
  1. Por último, contar con un techo verde puede aumentar de manera considerable la estética de un espacio que por lo general no es utilizado y así crear nuevos ambientes de uso común para diferentes actividades. No lo pienses más, comienza a construir tu techo verde y aporta tu granito de arena.

 Y recuerda no basta con pensar verde, es necesario actuar verde.

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Por Diana Estrada.