Considerado como uno de los arquitectos más sobresalientes de la época moderna, Frank Lloyd Wright se destacó por profesar un profundo amor por la naturaleza y resaltar la importancia del contexto en una obra arquitectónica. Frank nació en el año de 1867 en un poblado de Wisconsin y estuvo en contacto directo con la naturaleza por muchos años, algo que lo marcaría de por vida y que más tarde se convertiría en una de las directrices de su carrera. Estudió ingeniería en la Universidad de Wisconsin pero después de dos años decidió mudarse a Chicago para continuar con sus estudios pero ahora como Arquitecto.

 En sus primeros trabajos Wright manifestó un profundo conocimiento de materiales para la construcción, en especial los materiales naturales como la piedra, el ladrillo y la madera. Su creencia más firme era la asociación del hombre con la naturaleza, un mayor bienestar personal, espiritual y físico en donde el espacio interior va directamente ligado con la forma exterior. Después de experimentar y reflexionar acerca de su estilo arquitectónico, Frank diseñó y construyó una de las obras arquitectónicas más icónicas de su carrera y de la historia de la Arquitectura, la Casa de la Cascada, una casa que integra de forma magistral la estructura de la vivienda con la naturaleza.

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La Casa de la Cascada

Este proyecto fue la catapulta perfecta para la tendencia arquitectónica conocida como Arquitectura orgánica. La construcción se encuentra ubicada en Pensilvania, en Estados Unidos, y desde su apertura al público en los años 60´s ha recibido a más de cuatro millones y medio de visitantes.

Por fuera la casa cuenta con una mampostería de piedra natural extraída de áreas circundantes para proporcionarle a la estructura una continuación natural desde los cimientos hasta las partes más altas. Uno de los elementos más sobresalientes de la obra son las terrazas con voladizo, espacios creados para tener contacto directo con la naturaleza, las escaleras exteriores comunican los diferentes niveles de la casa y le brinda un toque de protagonismo. La Casa de Cascada representa un parteaguas en la construcción residencial, pues rompe el estigma de los esquemas geométricos y las simetrías, así como la creencia de que las residencias tenían que ser una caja con paredes.

La evolución del estilo de Frank Lloyd se dio cuando comenzó a construir grandes edificios, en donde la forma es complemente moderna, tal es el caso del museo Guggenheim de Nueva York, una de sus últimas y más afanadas obras. Este complejo le fue encargado a la edad de 76 años, fue un cúmulo de experiencias que derivó en formas helicoidales, rompiendo por completo con el estilo newyorkino de esa época. Hoy el Guggenheim es, junto con la Casa de la Cascada, el legado más representativo que nos dejó uno de los arquitectos estadounidense más importante de la historia.

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Museo Guggenheim

 Por Arq. Diana Estrada.

 Imágenes vía:

  1. archdaily.mx
  2. guggenheim.org