En las inmediaciones de la ciudad de Ginebra se encuentra Les Avanches, un barrio mundialmente conocido por que cada habitante tiene su propio huerto. La idea es simple y no es nada nuevo en aquella parte del mundo; una iniciativa del gobierno suizo impulsó una práctica que se venía haciendo desde el final de la primera guerra mundial.

La iniciativa promueve el uso de los jardines y terrenos aledaños a las propiedades como huertos urbanos, en los cuales se pueden sembrar hortalizas con el fin de autoabastecerse de alimentos e intercambiarlos con los vecinos.

Al parecer la iniciativa fue todo un éxito, pues en aquel país europeo los huertos urbanos ya suman más de 50 mil hectáreas y sus habitantes tienen cada vez más arraigado el cultivo de sus propios alimentos.

Y aunque tal vez el espacio limitado de las grandes urbes pueda ser un factor importante para que esta tendencia no haya cobrado la fuerza deseada, nosotros creemos que siempre existe una solución, así que si cuentas con un pequeño patio, balcón o una azotea a continuación te diremos cómo construir tu propio huerto para poder sembrar y cultivar una gran variedad de alimentos naturales y orgánicos.

Lo primero que tienes que tomar en cuenta es el espacio que tendrás disponible para tu huerto, no te preocupes si no cuentas con espacio suficiente, puedes desarrollar un huerto vertical con pallets usados y sujetarlos a la pared, una vez colocados puedes sembrar los vegetales que desees entre las aberturas, lo importante del desarrollo de un huerto es que cuente con la suficiente luminosidad para que pueda desarrollarse perfectamente.

El paso siguiente es conseguir las mesas de cultivo, ya sean jardineras de altura (que se puedan mover), macetas o recipientes en donde sembraremos nuestras hortalizas, puedes fabricar las tuyas con madera o comprarlas en algún vivero cercano. Una vez que tengas los recipientes es necesario preparar la tierra, que debe de ser fértil y con buen drenaje. Una recomendación es colocar una cama de arena o grava en la parte baja de las macetas para que las raíces tengan una buena oxigenación. También es recomendable utilizar algún tipo de fertilizante natural para brindarle a la tierra los nutrientes necesarios, puedes utilizar estiércol, composta o humus.

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Los siguientes  vegetales se pueden sembrar todo el año y su cosecha varía de entre uno y cuatro meses, sus cuidados son mínimos y su cosecha es casi segura, dentro de este grupo se encuentran las lechugas, espinacas, papas, pepinos, perejil, rábanos, remolachas y zanahorias.

No lo pienses más y únete a esta tendencia que seguramente cambiará tu vida, pues podrás disfrutar alimentos frescos, orgánicos y sembrados por ti.

Por Arq. Diana Estrada