En la República de Carelia, un territorio miembro de la Federación Rusa, se encuentra un sitio histórico que forma parte de los monumentos Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, nos referimos al recinto parroquial Kizhi Pogost.

Hace poco más de 300 años los habitantes de esta región decidieron construir un nuevo lugar de culto, un lugar que hoy en día es considerado como una de las iglesias más antiguas del mundo construidas en su totalidad con madera.

El conjunto está constituido por dos construcciones: la más grande tiene alrededor de 22 cúpulas de diferentes tamaños y formas, es una construcción que sólo se utiliza en verano debido a su gran tamaño y a las bajas temperaturas de la región, por lo que en invierno es muy difícil calentarla y estar dentro de ella. Por esta razón, se optó por construir otra edificación más pequeña que pudiera usarse en todas las épocas de año. Lo más increíble de esta asombrosa obra es que para su construcción no se utilizó un solo clavo, algo realmente asombroso. La técnica utilizada en esta construcción se adecuaba a la tradicional carpintería de la región de aquella época.

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Otro dato que va del lado de la fantasía , es que, según las leyendas que rondan sobre este complejo, el carpintero arquitecto encargado de la construcción utilizó una sola hacha para construir la iglesia más grande. Los rumores de que esta herramienta de trabajo estaba embrujada debido a sus propiedades excepcionales acrecentaron conforme avanzaba la obra, por lo que para poner fin a este embrujo, al final de la construcción el hacha fue lanzada al lago Onega con una inscripción en ella que decía no hay ni habrá otro igual que él.

Para el año de 1990, Kizhi Pogost fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una distinción de gran relevancia para este tipo de construcciones, pues las ayuda a mantenerse en buenas condiciones y las preserva para las futuras generaciones, dejando así una herencia cultural para la humanidad.

Los nombres de los encargados de la construcción no fueron registrados en ninguna parte, por lo que hasta hoy en día no se sabe a ciencia cierta quien fue el artista que desarrolló este magnífica obra.

Por Arq. Diana Estrada