Jean Nouvel nos vuelve a sorprender, innovador, descarado, con una propuesta que abusa casi insolentemente del blanco, un blanco que sirve de pantalla al juego de luces y sombras generadas por el paso de la luz solar a través de su cubierta, un abuso de matices, un abuso que estéticamente se agradece y que responde con creces a las exceimagen1_plakantricidades árabes. Una obra que aportará no solamente un edificio de gran calidad, aportará un espacio cultural de los más relevantes en este siglo, que responde dignamente a un museo de la talla de Louvre, que necesitaba una “casa” de este porte,  algo que, desde mi punto de vista superará los exóticos rascacielos que componen el sky line de Abu Dhabi.

El resultado simplemente es magnífico, ya en el papel, el diseño impresionaba, pero al ver el resultado construido, lo que está a punto de ser terminado es único, es inefable, sin duda alguna valdrán la pena los poco más de tres años de obra para ver cómo el próximo año, por fin se abrirá al público lo que sin duda, se tornará rápidamente en un ícono de la Arquitectura del siglo XXI, destacar además, como el equipo de calculistas y constructores han superado el desafío propuesto por Nouvel, logrando construir fielmente un proyecto que parecía casi utópico.

Esta vez, Nouvel reinterpreta nuevamente el “Muxarabi”, ese mismo elemento que inspiró hace casi treinta años la fachada del Instituto del Mundo Árabe, llevándolo a la fama a nivel internacional, solo que esta vez, el resultado, no solo reinterpreta el Muxarabi, lo reinventa, le da un contexto de modernidad, lo lleva a una magnitud de gran escala, transforma los delicados trazos de formas simétricas, los padrones perfectamente bien definidos en una casi caótica “telaraña” que refleja el  dinamismo de las ciudades actuales.

Y del punto anterior mi reflexión de este artículo, de cómo el uso de elementos locales puede dar carácter a un edificio, de cómo el entorno debe ser considerado al momento de elaborar una propuesta, ya sea que conceptualmente o culturalmente, cada arquitecto debería tener la capacidad y la conciencia ética de proponer proyectos que respeten los sitios en los que se encuentran.

2_blog_plaka.pngJean Nouvel, dentro de sus propuestas intenta hacerlo, en muchas ocasiones ha sabido adoptar elementos locales para plasmarlos en sus proyectos, y, lejos de tener una fórmula de éxito (que fácilmente podría tenerla), donde repita proyecto a proyecto el mismo lenguaje o las mismas soluciones, Nouvel  busca reinventarse a cada proyecto, y la arquitectura lo agradece.

Imagen vía: http://www.jeannouvel.com/

Por Arq. Estanislao García