Treinta años atrás nadie se imaginó que en una región de Ucrania se produciría una de las mayores catástrofes de la humanidad, la explosión de la central nuclear de Chernóbil. El trágico suceso aconteció la madrugada del 26 de abril del año 1986 después de un sobrecalentamiento en los reactores nucleares, lo que provocó una gran explosión con consecuencias de tal magnitud que hoy en día toda esa zona es considerada una de las más contaminadas del planeta y de alto riesgo para la salud.

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A consecuencia de este evento miles de personas de ciudades aledañas fueron evacuadas, muchas murieron debido a la alta radiación a la que se expusieron y otras tantas han padecido diferentes enfermedades, siendo predominante el cáncer,  todo esto sumado a las miles de hectáreas a la redonda que quedaron contaminadas.

Para contrarrestar los daños extremos que esta explosión estaba causando en la zona, el gobierno ruso decidió construir una cubierta que se  denominó Sarcófago del Objeto. El objetivo de esta estructura era contener la mayor parte de materiales radiactivos dentro del reactor nuclear. Esta obra se construyó como medida de emergencia y bajo condiciones extremas, con niveles de radiación muy altos y con horas de trabajo limitadas. El resultado de esta medida tuvo un éxito moderado, sin embargo con el paso de los años la estructura se ha ido deteriorando y la radiación que emite ha ido en aumento por lo que se tomó la decisión de construir un nuevo sarcófago que permitirá mantener de una manera más efectiva las sustancias radiactivas del interior.

La construcción de la cubierta comenzó en el año 2012 y se esperaba que estuviera instalada para finales del año 2015, sin embargo la crisis financiera retrasó unos años el proyecto que se estima costara 1,500 millones de euros. Lo impresionante de esta nueva construcción es que debido a los altos niveles de radiación de la zona, el nuevo sarcófago se construyó en un lugar cercano y seguro para después ser trasladado hasta la terminal nuclear. Sin duda alguna esto aumenta muchísimo el grado de complejidad de esta obra pues se tendrá que mover una estructura que es más grande que un estadio de futbol y que esta hecha de acero y concreto con un peso de aproximadamente 30 mil toneladas. En este momento, el sarcófago esta siendo trasladado mediante grúas de alto poder capaces de levantar cientos de toneladas y se espera que a finales de noviembre se termine la instalación de la monumental  estructura.

Por Arq. Diana Estrada