En la ciudad de Nueva York se realizó una de las instalaciones arquitectónicas más llamativas para decirle adiós al 2016, estamos hablando de la Flatiron Sky-Line, un conjunto de hamacas colocadas frente a uno de los edificios más emblemáticos de la gran manzana, el edificio Flatiron.

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Nueva York siempre se ha caracterizado por ser una ciudad innovadora y pionera en las instalaciones de arquitectura. Es una ciudad donde la modernidad forma parte importante del estilo de vida de los millones de habitantes que se encuentran en la ciudad más poblada de Estados Unidos. Este año el Van Alen Institute, en conjunto con Flatiron/23rd Street Partnership, lanzaron la convocatoria para el concurso anual de diseño urbano de la temporada vacacional de la Plaza Pública Flatiron. La propuesta ganadora fue la concebida por el despacho de diseño arquitectónico LOT, la cual tenía como finalidad construir un punto arquitectónico de referencia temporal muy visible para esta temporada vacacional.

El proyecto te invita por sí solo a compartir un poco de tu tiempo, a descansar, sacarte una foto y contemplar el esplendor de la plaza y sus alrededores. La instalación se constituye por diez grandes arcos contiguos que sostienen un conjunto de hamacas suspendidas entre ellos. Al interior de los tubos se encuentran alineados una serie de luces LED que se prenden por las tarde-noches.

La interacción que esta instalación ha provocado con los transeúntes en los primeros días es muy alta, pues en conjunto con la apertura de Flatiron Sky-Line se lanzó un concurso en redes sociales para premiar a las mejores fotografías que muestren cómo disfrutan y se columpian en las hamacas, lo que ha provocado la visita de una gran cantidad de turistas y neoyorquinos esperando su turno para poder disfrutar de la atracción.

Sin duda alguna, fue una manera muy creativa y divertida para aprovechar espacios públicos, entretener a la gente y decirle adiós a un año más.

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Imagen vía: www.vanalen.org

Por Arq. Diana Estrada