Enclavado en uno de los lugares más emblemáticos de estado de San Luis Potosí, México, se encuentra el Jardín Escultórico de Edward James, un verdadero paraíso en medio de la selva.

Este magnífico lugar fue construido por Edward Frank Willis James un artista inglés que llegó a México a mediados del siglo pasado. Edward fue el heredero de un magnate estadounidense dedicado a la industria ferrocarrilera y pasó gran parte de su vida dedicado a la poesía, escultura y arquitectura. Realizó sus estudios en Oxford Inglaterra y fue justo en esa época donde James se involucró con el movimiento surrealista, llevándolo a establecer una amistad con artistas consagrados como Pablo Picasso, Salvador Dalí y Luis Buñuel.

En el año 1947, Edward James viajó a México y conoció al fotógrafo Plutarco Gastelum, quien fuera el encargado de llevarlo a visitar la huasteca potosina. Sorprendido por la belleza del lugar decidió comprar una plantación de café de aproximadamente cuarenta hectáreas y fue justo es este lugar donde creó un lugar asombroso, en donde la lógica de la arquitectura se vuelve un verdadero misterio.

Tal vez para muchos pueda resultar incomprensible la manera en que este Jardín fue edificado, la lógica aquí no desarrolla un papel fundamental, por el contrario, pareciera que la falta de ella era un requisito indispensable. El mundo irreal que Edward James construyó es tan asombroso y enigmático, que ha atraído a millones de turistas alrededor del mundo desde su apertura.

El jardín está conformado por un conjunto de pasillos que recorren toda la propiedad. Un gran castillo se levanta a lo lejos, que a simple vista resulta inexplicable por el lugar donde se encuentra, más adelante comienza el recorrido que no tiene una forma definida, contiene escaleras exclusivas para subir, horas para bajar, laberintos que se interconectan entre sí, y estructuras con formas que asemejan elementos de la naturaleza, todo esto rodeado del majestuoso contexto de la selva, las pozas y los ríos.

Durante el recorrido existen esculturas en formas de manos, ojos, serpientes, flores y símbolos que se han adaptado a su entorno de una manera singular y pareciese que llevan ahí miles de años. En total, el conjunto artístico se conforma de treinta y seis esculturas y construcciones, entre las que se destacan La Escalera al Cielo, La Escultura de Tres Pisos que pueden ser Cinco, La Recámara con Techo en Forma de Ballena, la Plaza de Don Eduardo, La casa de los Peristilos, El aviario, La terraza de los Tigres, El Palacio de Verano, y el Cinematógrafo.

 Para Edward el jardín reflejaba gran parte de su personalidad y creencias, pues él mismo se consideraba surrealista por nacimiento, “personas ligadas al subconsciente, mentes para las cuales el mundo no siempre es lógico, y en consecuencia, vuelven lógico lo ilógico”.

Este maravilloso complejo está ubicado en el municipio de Xilitla en el estado de San Luis Potosí a siete horas de la Ciudad de México y es, sin duda alguna, un lugar que tienes que visitar alguna vez en tu vida.

Por Arq. Diana Estrada