Moderna, vanguardista y estéticamente impecable, así luce la nueva sede de la Facultad de Enfermería de Colombia. Después de una espera de más de veinte años, el nuevo edificio se levanta dentro del campus de la Universidad Nacional y se encuentra perfectamente acoplado al contexto que lo rodea.

El edificio se compone de elementos arquitectónicos destacados como formas irregulares y variables en toda su fachada, además de que la estructura principal sobresalen voladizos de más de ocho metros que le brindan una cierta continuidad con los edificios contiguos de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, la Facultad de Ciencias Sociales y el conjunto de edificios de la Facultad de Veterinaria. Otro elemento sobresaliente de este edificio es la cubierta verde bioclimática que se encuentra en el auditorio del edifico, la cual ayuda a mantener la estabilidad del edificio y se convierte en un elemento sobresaliente de paisajismo.

El material utilizado para resaltar esta obra fue el concreto en color ocre que se utilizó en la mayor parte de los muros interiores como exteriores. Este acabado permitió que la relación visual con los cristales y las estructuras de la fachada acentuaran la técnica constructiva utilizada. La fachada también funciona como sistema de ventilación, pues permite que el aire de los pasillos y de las aulas sea expulsado por la parte superior del edificio y sea renovado constantemente.

En el interior del edificio, los materiales que predominan son el concreto mezclado con el acero y la madera, que a su vez son utilizados en muchas de las áreas con las que cuenta la facultad como las aulas magistrales, el auditorio, las salas de informática, los centros de videoconferencias, la cafetería, los laboratorios y área administrativa. Como mención especial cabe resaltar que los laboratorios cuentan con equipo de alta tecnología que podrán ser utilizados por todas las áreas del sector salud.

Las áreas exteriores fueron planeadas para que funcionen como conexiones urbanas del campus en relación con los demás espacios abiertos del mismo. La construcción total de este proyecto utiliza cerca de doce mil metros cuadrados de terreno y siete mil quinientos metros cuadrados de construcción que se encuentran distribuidos de manera estratégica.

Sin duda alguna la espera valió la pena, hoy se ve cristalizada una obra que se proyectó hace más de veinte años y que en diciembre pasado por fin fue inaugurado, un proyecto que está destinado a ser un punto de referencia en la Arquitectura moderna colombiana.

Por Arq. Diana Estrada