La Arquitectura es una de las artes que tienen una gran y estrecha relación con el cine. Muchas de las escenas que vemos en la pantalla grande fueron planeadas con mayor detalle para mostrar grandes urbes futuristas o imponentes civilizaciones del pasado, su manera de vivir y de habitar el mundo. Sin embargo, no hay que entender a la Arquitectura como una simple escenografía decorativa que complementa el trabajo de los cineastas. El rol de la Arquitectura va más allá, ha llegado a convertirse en parte importante de la narrativa y en muchas ocasiones se ha convertido en la gran estrella de las salas.

Lo que en un inicio surgió como una necesidad en el ámbito del cine pronto se convertiría en uno de los éxitos creativos más importantes del siglo XX: la creación de mundos imaginarios. En los inicios del cine la necesidad de crear ambientes ficticios prontamente fue creciendo y se comenzaron a construir los famosos sets de filmación en donde se reproducían fachadas a escala real de casas, pueblos y pequeñas ciudades, pero el aporte de la Arquitectura fue más allá, ya que gracias a ella los profesionales del cine tuvieron un panorama más amplio para crear escenarios que tal vez nunca serán construidos, como inmensas metrópolis, ciudades espaciales, ciudades submarinas, paisajes apocalípticos o mundos surreales.

Un ejemplo de esta magnífica evolución es la multipremiada película Inception protagonizada por Leonardo DiCaprio, en la cual la Arquitectura toma un papel protagónico, no solo en el desarrollo de la trama sino también en el proceso creativo de la filmación. La película resulta altamente atractiva, ya que hacen de la Arquitectura un personaje, en el cual los planos de ciudades, edificios y perspectivas son de vital importancia para el éxito de los protagonistas. Esta película tuvo ocho nominaciones para los aclamados premios Óscar del 2011.

Otra peculiar obra cinematográfica que fue nominada por La Academia en el 2015 fue el corto de animación Me and my Moulton, una obra Noruega-Canadiense en donde se retrata la historia de una niña que le pide una bicicleta a sus padres arquitectos, hecho que deriva una serie de momentos poco convencionales.

Los procesos de ambas disciplinas van muy de la mano, inclusive llegan a ser similares y comparten características, por ejemplo, en el cine el espacio lo es todo, es el lugar donde la imaginación va a recrear un mundo en el cual no existen límites.

En la Arquitectura, el espacio también lo es todo, pues es donde se creará la obra, donde los trazos se harán realidad.

Una cosa que sabemos con seguridad, es que, mientras exista el cine la Arquitectura estará presente ya sea directa e indirectamente y seguramente seguirá siendo fuente de inspiración para muchos filmes más.

Por Arq. Diana Estrada