El 31 de Enero del año 1977 se inauguró en la capital francesa un edificio que revolucionó la arquitectura de la época de una manera sorprendente, estamos hablando del Centro de Arte y Cultura Georges Pompidou.

Este complejo fue diseñado por los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers de nacionalidad italiana e inglesa respectivamente. El Pompidou es considerado uno de los edificios más emblemáticos del siglo XX, pues rompió de manera magistral todas las reglas “establecidas” del contexto urbano parisino.

El Pompidou marcó el punto más alto de la tendencia arquitectónica denominada High-Tech, un movimiento que veía la tecnología como una herramienta que podía cambiar al mundo. Durante esta época comenzaron a construirse edificios con características similares al Centro Pompidou, lo que ayudó a que se convirtiera rápidamente en uno de los máximos exponentes de esta corriente. Las características principales que marcaron esta tendencia se basan en una gran flexibilidad en los espacios y en servicios muy bien definidos y expuestos, como los conductos de ventilación, el aire acondicionado, las escaleras mecánicas, el sistema eléctrico y los transformadores, todo a la vista, algo totalmente revolucionario y muy diferente al estilo moderno donde las funciones del edificio se encontraban totalmente ocultas.

Para muchos residentes de la ciudad esta obra era una incomodidad constante, pues la consideraban un exabrupto visual con el entorno, sin embargo para muchos otros el concepto que englobaba el Pompidou era intrigante y estimulante al mismo tiempo, algo difícil de explicar para la época. Las críticas hacia el Centro Pompidou no se hicieron esperar y prontamente miles de personas se manifestaron en contra de su construcción así como le paso a la Torre Eiffel en el siglo pasado, sin embargo los dos colosos lograron sobrevivir hasta colocarse en la exclusiva lista de los máximos referentes arquitectónicos franceses.

Los creadores de este maravilloso edificio ganarían a futuro el prestigioso premio Pritzker, Piano en el año 1998 y Rogers en el año 2007. Para Renzo Piano el Centro Pompidou fue “una bravuconada de jovenzuelos” que generó un acontecimiento urbano nunca antes visto.

El éxito del Centro Pompidou radica en la diversidad de las actividades que se pueden realizar en el, en su flexibilidad de espacios y en su revolucionaria forma constructiva que han logrado mantener al edificio moderno y exótico, hoy a más de 40 años de su apertura.

Por Arq. Diana Estrada