La Plaza de la Constitución de la Ciudad de México mejor conocida como “el Zócalo” está a punto de entrar en una etapa de rehabilitación, así lo informó el secretario de Obras Edgar Tungüi y la secretaria de Gobierno Patricia Mercado.

El Zócalo es la plaza principal de México, en él se han llevado a cabo numerosos hechos históricos desde el origen prehispánico del país hasta la era moderna. El área que ocupa la actual Plaza Constitución fue originalmente parte del Templo Mayor, el recinto religioso más importante de la gran ciudad de Tenochtitlán. A la llegada de los conquistadores españoles y la consecuente caída del Imperio Mexica, el área fue transformada para construir una nueva ciudad en la que la plaza principal fungiría como sede de los poderes que gobernarían la Nueva España.

La plaza comenzó a construirse en 1524 y se utilizaron los materiales y piedras de la antigua Ciudad Mexica, pero no fue hasta 1790 que la plaza comenzó a tomar forma de lo que hoy conocemos, pues se niveló el área de la plaza, se pavimentó y se colocó una cubierta con bloques de piedra, fue justo en esta remodelación que fue descubierto el monolito piedra del sol, mejor conocido como calendario azteca.

Durante cientos de años más la plaza se convirtió en un espacio público en el que se instalaron y removieron jardines, monumentos, mercados, estaciones de tranvías y quioscos, sin embargo no fue hasta 1958 que el Zócalo tomó la forma actual que hoy conocemos en donde solamente se conservó el asta bandera.

En la época moderna de la Plaza de la Constitución se han llevado a cabo cientos de eventos como conciertos, manifestaciones, festejos nacionales, instalaciones temporales como museos, pistas de hielo, canchas de béisbol, canchas de tiro con arco, circuitos automovilísticos y muchos eventos más en los que se congregan miles de personas.

Sin embargo, el desgaste y deterioro de este espacio cada vez es más evidente y su rehabilitación inminente. El proyecto de rehabilitación del Gobierno de la Ciudad de México tendría un costo aproximado de 150 millones de pesos y se planea que en mayo puedan comenzar los trabajos. Durante el proceso habrá dos arqueólogos del INAH para revisar los trabajos y estar al pendiente de cualquier aparición de algún vestigio antiguo. Además de la restauración de la plancha, se planea anexar espacio de las calles circundantes para ampliar la zona peatonal.

Sin duda alguna el Zócalo es por excelencia el espacio de congregación multitudinaria de México y esperamos verlo pronto luciendo su mejor aspecto.

Por Arq. Diana Estrada