Una de las características más fascinantes de la arquitectura es la capacidad que tiene para sorprendernos y maravillarnos. La arquitectura es simple y compleja dependiendo de la perspectiva en la que se observe, pues existen elementos tan profundos y llenos de significados que hacen que una obra con pocos metros cuadrados pueda convertirse en un ícono, no solo por lo que representa, sino también por lo que evoca.

Tal es el caso del proyecto Bosjes Chapel, una capilla ubicada en Witzenberg, Sudáfrica. Un gran pabellón ondulante sobresale por encima de un complejo compuesto principalmente por paredes de vidrio que son enmarcadas por un gran viñedo y las espectaculares montañas aledañas.

Un pequeño edificio de apenas 420 metros cuadrados destaca por su majestuosidad y su increíble diseño. El techo de concreto ondulado sube a diferentes alturas y baja hasta encontrarse con la superficie de un lago artificial que rodea al edificio creando una fusión de elementos tan sutil que pareciese uno solo.

Una de las cúpulas sobresale por sobre toda la construcción, pues es aquí donde un marco en forma de cruz toma el lugar del crucifijo tradicional de las iglesias. En el interior del recinto la sencillez de los materiales es evidente, pero crean una atmósfera única pues el contraste de los pisos oscuros refleja la luz del sol en el interior.

Según Steyn Studio, el estudio encargado del diseño “su serena forma escultórica emula la silueta de las sierras circundantes, y rinde homenaje a los históricos pabellones del cabo holandés que salpican los paisajes rurales del Cabo Occidental”. Así mismo mencionaron que “la forma blanca y nítida se concibe como una estructura ligera y dinámica que parece flotar dentro del valle”.

Sin duda alguna Bosjes Chapel nos vuelve a recordar que no es necesario pensar en grandes construcciones para sobresalir a nivel internacional, simplemente tenemos que crear algo que nos inspire, que nos apasione, que inspire a los demás a seguir innovando para  que al final podamos sentirnos orgullos de ella.

Por Arq. Diana Estrada