El pasado 26 de abril uno de los arquitectos más famosos del mundo cumplió 100 años de vida, estamos hablando de Leoh Ming Pei, mejor conocido como I.M. Pei.

Pei saltó a la fama por diseñar la famosa pirámide del museo de Louvre en París, así como el edificio del banco de China en Hong Kong, pero estas no son las únicas obras que destacan en su largo historial pues también diseñó el Museo del Rock and Roll en Cleveland, La torre JPMorgan Chase en Houston, el World Trade Center de Barcelona, La Biblioteca Presidencial John F. Kennedy en Boston, La Galería Nacional de Arte en Washington, el Edificio del Ayuntamiento en Dallas, el Musée d’Art Moderne Grand-Duc Jean en Luxemburgo, el Hotel Four Seasons en Nueva York, entre muchos más.

La historia de este increíble arquitecto ganador del premio Pritzker en 1983 comienza en su natal China, cuando después de haber concluido sus estudios de bachillerato decide mudarse a Estados Unidos para estudiar arquitectura. Fue aceptado en el prestigioso MIT y se graduó en 1940. En años posteriores dio clases en Harvard bajo la tutela de Marcel Breuer, uno de los grandes maestros de la arquitectura europea.

En 1956 fundó su propio despacho con el cual comenzó a licitar en obras públicas y privadas, principalmente en Estados Unidos. Una de las peculiaridades de Pei es que su arquitectura se destaca por la sensibilidad y racionalidad con el diseño y con las formas funcionales. Para Pei es importante que los edificios reflejen la personalidad de cada ciudad y que se conviertan en puntos centrales de actividades económicas, políticas y sociales.

Su estilo corresponde al contexto de cada proyecto, en los cuales busca la pureza y sobriedad de la líneas, así como funcionalidad siguiendo muchas veces el llamado estilo internacional.

No cabe duda que I.M. Pei pasará a la historia como uno de los grandes arquitectos de la humanidad por su gran capacidad de conceptualizar e integrar elementos modernos en contextos diferentes. Su obra constituye un gran acervo de la arquitectura urbana y representa la visión de un hombre que entendió de manera magistral la importancia del vínculo entre la arquitectura de un tiempo y el pensamiento de esa época.

Ieoh Ming Pei se retiró a finales de los años 80´s, pero siguió trabajando como consultor y asesor de proyectos hasta el día de hoy.

“Si sólo se piensa en la arquitectura y no se permite ser parte de un movimiento de pensamiento, se pierde mucho.” Ieoh Ming Pei

Por Arq. Diana Estrada